Espero que muy bien, yo, llevo la bufanda a todo vapor, la puntada avanza casi sola, es una delicia tejer con agujas de bambú y la lana merino, insisto, es una ricura suave como ninguna.
El día 2 de Noviembre fuimos al panteón, había una familia que me llamó la atención, uno de ellos le daba tragos de algo que parecía ron, todos los demás lloraban mucho, quizá era muy reciente el fallecimiento o tal vez como muchas veces sucede, aún no podían aceptar la muerte, no lo se, pero se veían muy tristes tanto adultos como los niños.



























