lunes, 6 de abril de 2026

¡Novedades!

 Estos días he estado un poco estresada. ¿Les ha sucedido que, a veces no tienen ganas de hacer algo y se sienten frustrados?

Si nos vamos a sintomatología de sentirnos obligados a hacer lo que no tenemos ganas de hacer, podemos encontrar desde melancolía, un atisbo de depresión, coraje, tristeza, disociación. Hasta síntomas físicos como dolor de cuello, hombros, dolor de cabeza, dolores de estómago y hasta zoster.

En fin, en estos tiempos llenos de responsabilidades, creo que la mayoría conocemos algunos de estos síntomas perfectamente bien.

Bien, así me sentí recientemente por algunas cosas y además, hacer un disfraz. Me gusta hacer disfraces, sí, me gusta presionarme a hacer cosas diferentes, a pensar y acepto los retos. Pero hay momentos en los que me llego a cuestionar, momentos en de duda y pérdida de tiempo.

Ya saben, el clásico, mañana comienzo y ese mañana llega tres días después, con menos tiempo para hacer las cosas, pero -más emoción- llega con el proyecto. Si, sí, es absurdo. Pero ese último momento que nos hace sentir más vivos. (Ese momento eufórico) 

Y mi nena, Fany, quedó muy satisfecha con el resultado de su disfraz.

Y nos fuimos al cine, había algunas personas disfrazadas. Estrellas, gorras de Mario y Luigi y hasta una nena vestida de princesa peach.

Pero Fany quiso Rosalina.

Usé satín y lo reforce con Tricot blanco ligero. Si quieren hacer un vestido de satín lo mejor es reforzarlo, recuerden eso.

Fue imposible encontrar el color exacto de la tela. Aqua. Pero el cierre lo puse invisible así que casi no se nota.

Y por último, la corona y la varita.

Con fomy y el palito forrado, igualmente con fomy. 






Fue una noche tranquila y alegre.