Estoy leyendo el libro: Las costureras de Auschwitz, a penas llevo unas 43 páginas y he encontrado muchas cosas interesantes que investigar, no me gusta quedarme con dudas, más bien, me gusta tener una imágen completa de lo que voy leyendo.
Lo compré en
Sanborns hace días, siento la necesidad de comprar revistas de moda para ver cómo van las tendencias e inspirarme y lo encontré, hace tiempo lo ví en internet, pero, Max me animó a comprarlo y fue una muy buena idea.
Sé que para mucha gente escribir en un libro es, algo así como, digamos, una falta de respeto o, no sé que les hace sentir tan incómodos con el hecho, pero para mí me recuerda las anotaciones de mi papá en sus libros. El falleció cuando yo aún no cumplía ni los cinco años, fue un hueco terrible en mi vida y encontrar anotaciones hechas de su propia mano fue como encontrar un tesoro tras otro.
Así que, ahora yo, voy dejando pequeñas huellas que alguien más, un día encontrará. Probablemente y con suerte, mis propios hijos.
El libro habla del judaísmo de esa época, las celebraciones como el Rosh Hashaná, en esas épocas, la foto escolar era el momento en el que lucían sus mejores galas, mostrando así, la importancia que tenían la educación como la ropa en sus vidas.
Actualmente una fotografía no es valorada, a menos que sea una celebración notable como bodas, las personas ya no tienen interés por la impresión de fotos, guardan sus mejores momentos en sus teléfonos, al grado que, el papel y tintas de impresión son muy corrientes y, las llevan a cabo, máquinas automáticas expendedoras en cualquier farmacia.
La ropa de igual forma, ha perdido mucho valor cultural, cada quien se viste con lo primero que encuentra para llevar a cabo las tareas diarias, mallas casi transparentes que no dicen nada de la gente que las porta, a menos claro, que todo el día hagan deportes.
¡Pero no es así!, probablemente, es solo el grado de comodidad que les brinda esa cuestionable prenda.
Lo que no saben quiénes la se usan es, que como dice en el libro:- "Los nazis usaron los uniformes", sí, esos que hacían lucir guapísimos a los hombres y fueron icónicos, para -"reforzar el orgullo y la identidad de grupo" (cita del libro).
En estos días, mucha gente valora poco y no sabe el poder que tiene la vestimenta, pero al mismo tiempo, admiran a quienes visten bien. Pareciera una contradicción.
El libro, que no es ficción si no que, está bien documentado, trata de la vida de mujeres que vivieron los horrores de el holocausto, algunas de a penas 16 años que cosieron para la élite Nazi.
No hablo más del libro que les recomiendo leer.
¿Lo más bello?
La dedicatoria.
Sigo cosiendo por cierto.
Esperando mis lanas también y planeando lo que sigue.
Saludos.